RESILIENCIA

Lic. Livia García Labandal

Podríamos tomar para el trabajo en prevención el aporte del concepto de resiliencia[1], como aquella capacidad universal que permite a una persona, grupo o comunidad, minimizar o sobreponerse a los efectos nocivos de la adversidad. La resiliencia puede transformar o fortalecer la vida de las personas.

            Aún con experiencias horribles, suele encontrarse que una proporción considerable de individuos no sufre secuelas graves. Este fenómeno entraña la esperanza de una prevención satisfactoria. Si tan sólo supiéramos qué es lo que permite a las personas "librarse"del daño de graves experiencias adversas tendríamos a nuestra disposición el medio de aumentar la resistencia a la adversidad.

            Hay muchos niños y adultos que sufren adversidades en su vida y las superan a pesar de que las circunstancias parezcan indicar lo contrario. Sin embargo para otras personas esas circunstancias son insuperables. Educadores, psicólogos y salubristas de todo el mundo, empiezan a requerir elementos prácticos para identificar esas características en los niños y para intervenir en su desarrollo.

            La posibilidad de actuar fortaleciendo factores o condiciones positivas constituye un paso importante en lo que se denomina prevención primordial, "mucho antes de la emergencia de una patología o problema se deben tomar acciones para su reducción".

            Retomando el aporte del concepto de resiliencia, entendida como la capacidad de recuperarse ante la adversidad, es este enfoque el que nos lleva a privilegiar aquellas iniciativas que significan para las personas resolver sus problemas o necesidades a través del desarrollo de sus propias capacidades. Experiencias en las cuales puedan probarse a sí mismos que son capaces de pensar, de hacer, de decidir.

            Michael Rutter (1993) ha caracterizado a la resiliencia  como un conjunto de procesos sociales e intrapsíquicos que posibilitan tener una vida “sana” viviendo en un medio “insano”. Estos procesos tendrían lugar a través del tiempo, dando afortunadas combinaciones de atributos del niño con su ambiente familiar, social y cultural. Es así que la resiliencia no puede ser pensada como un atributo con que los niños nacen  ni que los niños adquieren durante su desarrollo, sino que se trataría de un proceso que caracteriza a un complejo sistema social en un momento determinado del tiempo.

            La resiliencia es el resultado de una interacción entre el niño y su ambiente. Por eso creo que es necesario prestar atención especial a los mecanismos fundamentales  de los procesos de desarrollo que incrementan la capacidad de las personas para enfrentar eficazmente adversidades futuras y superar las secuelas de riesgos psicosociales pasados. Es relevante dirigir nuestros esfuerzos hacia la comprensión de los mecanismos que actúan a nivel individual, familiar y comunitario que puedan traducirse, a través del desarrollo e implementación de programas de acción y educativos, en el reforzamiento y reconocimiento de las fortalezas más allá de la vulnerabilidad

            Cabe destacar que, a pesar de la proliferación de investigaciones y aplicaciones prácticas, no podemos hablar de la resiliencia como un concepto unívoco y absoluto. Si bien entendemos a la resiliencia como una capacidad humana y universal que está presente en las distintas comunidades, razas y culturas, existen rasgos y características particulares de acuerdo a los diferentes contextos en que se manifiesta.

            Promover la resiliencia apunta a mejorar la calidad de vida de las personas a partir de sus propios significados, del modo como ellos perciben y enfrentan el mundo. De allí que , en la escuela, deberíamos reconocer aquellas cualidades y fortalezas  que permiten a las personas enfrentar positivamente situaciones desfavorables, esta capacidad de "metabolizar" las agresiones para transformarlas en elementos de superación.. Estimular una actitud resiliente implica potenciar estos atributos involucrando a todos los miembros de la comunidad en el desarrollo, la implementación y la evaluación de los programas de acción.

            El concepto de resiliencia implica fortalecer factores o condiciones positivas para lograr el desarrollo humano.

                                                                                 Lic. Livia García Labandal

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

* Kotliarenco, M. (comp) (1996) Resiliencia. Centro de Estudios y Atención del Niño y la Mujer. Chile.

* Rutter, M. A. (1993) Protective Factors in Children's repouses to stress and disachvantages In:Kent, M. W. 

Ralf, J. E. Eds. Primary Prevention of Psycopathology, Vol 3, Social Competence in Children. Hanover, N. H. 

University Press of New England.

* Rutter, M. A.(1991) Fresh look at "Maternal deprivation" In: Bateson P. Ed. The Devolpment and 

 Integration of Behovior Cambridge University Press. Pp.331-374.

* Rutter, M. A. (1985) Rescilience in the face of adversity: Protective factors and resistance to psychiatric 

desorder. Br. J. Psychiatry. Vol. 147, pp 598-611

[1] La palabra resiliencia proviene de la Física, es el número que caracteriza la fragilidad de un cuerpo, o sea su resistencia a los choques. La fragilidad es tanto menor cuanto mayor es la resiliencia. La resiliencia es una propiedad de algunos materiales, como el acero, que consiste en la capacidad de recuperar su forma primitiva cuando se deja de ejercer presión sobre él. Es, en cierto sentido, asimilable a la elasticidad.