Una de las mayores preocupaciones de los padres de hoy, creo yo que la mayor, es el poco tiempo que pasan con sus hijos.
El horario de trabajo les impide compartir las horas suficientes con sus hijos. En muchas familias los padres apenas coinciden con ellos un par de horas al día, en otras, ni siquiera eso. Se van cuando se levantan y llegan cuando ya están dormidos. ¿Es eso lo que queremos? Seguro que no, pero la gran mayoría no tiene elección.